
Adela, artista sonora mexicana, nieta de exiliados catalanes, viaja de la selva a los Andes peruanos junto a Lucho, su guía y traductor para continuar el legado de su abuelo: crear un mapa sonoro de lenguas en peligro de desaparición. Cuando el miedo a la muerte irrumpe, la realidad se fractura y el viaje se convierte en un paisaje íntimo que la confronta con la memoria, el dolor y la identidad.