Junto a Abril, su hija adolescente, Cosme recorre pueblos en una camioneta destartalada, sobreviviendo de la música y pequeños espectáculos callejeros. Al volver al pueblo donde nació, los fantasmas de su pasado reaparecen: una familia rota, viejas traiciones y la vida que nunca pudo ser. Mientras él se hunde entre la nostalgia y su orgullo, Abril empieza a descubrir el mundo por sí misma, con una lucidez que trasciende su adolescencia.