La interminable pugna por el dominio de la tarde

¡Aquí vuestro Perro Rabioso, listo para ladrar sobre el último culebrón televisivo! La batalla por las tardes en la televisión española ha alcanzado un nuevo clímax con el reciente estreno de "Rueda la letra" en Telecinco el pasado 7 de septiembre de 2026, presentado por el incombustible Carlos Sobera. Este lanzamiento no es un programa cualquiera; es la respuesta de Mediaset a la pérdida de uno de los formatos más exitosos de la historia de nuestra pequeña pantalla, "Pasapalabra". Lo que parecía un capítulo cerrado tras la salida del concurso de Telecinco y su brillante etapa en Antena 3, se ha reabierto con una controversia que promete llenar los juzgados y, por supuesto, las tertulias televisivas.

El meollo de la cuestión, como bien sabéis, reside en "El Rosco". Tras una sentencia del Tribunal Supremo que en mayo de 2026 obligó a Atresmedia a cesar la emisión de esta icónica prueba, Antena 3 se vio forzada a reinventar su final con "AlaZ" en junio del mismo año. Sin embargo, Mediaset no se quedó de brazos cruzados. Haciéndose con los derechos de la mecánica de "El Rosco" (ahora rebautizada como "La Rueda"), la cadena de Fuencarral apostó fuerte con "Rueda la letra", un programa diseñado específicamente para devolver a su parrilla esta "joya de la corona" que tanto éxito les dio en el pasado.

Pero la jugada, aunque audaz, ha desatado la ira de la competencia. Apenas unas horas después de su debut, Atresmedia e ITV Studios, propietarios del formato original de "Pasapalabra", anunciaron que están preparando acciones legales contra Mediaset. La demanda no se centra en "La Rueda", cuyos derechos son de Mediaset, sino en el formato general de "Rueda la letra". Las similitudes son innegables y han encendido todas las alarmas: dos concursantes con famosos invitados, pruebas previas para acumular segundos, una escenografía que recuerda peligrosamente a su rival, el uso de pantalla partida, movimientos de cámara idénticos, un panel de fondo similar e incluso una prueba musical con pulsadores. Para colmo de males, entre los primeros concursantes de "Rueda la letra" se encontraban rostros tan conocidos de "Pasapalabra" como Fran González y Lilit Manukyan. Mediaset, por su parte, defiende que se trata de un formato propio, aunque el propio Carlos Sobera ha admitido que las comparaciones eran "previsibles".

Y si la polémica no fuera suficiente, el 9 de septiembre nos dejó una coincidencia surrealista: tanto "La Rueda" de Telecinco como "AlaZ" de Antena 3 formularon la misma pregunta (con la letra 'O', referente al número 80) y, para rematar, los concursantes dieron la misma respuesta errónea. Esto ya es de traca, ¿verdad? Para muchos espectadores, y me incluyo, "Rueda la letra" parece un "Pasapalabra" de marca blanca, un intento descarado de capitalizar la nostalgia y la estructura de un éxito ajeno, más allá de la prueba final. La justicia tendrá la última palabra, pero esta batalla legal y de audiencias demuestra que, en la televisión española, las palabras, y los formatos, valen su peso en oro.