El cierre de un ciclo siempre es un evento, y más aún cuando hablamos de una serie que ha conquistado paladares y corazones como The Bear. La multipremiada ficción de Christopher Storer ha servido su última cena, dejando tras de sí un reguero de emociones y, como no podía ser de otra manera, algún que otro debate. Pero lo que pocos esperaban es que Jeremy Allen White, el alma de Carmy Berzatto, ya conocía el desenlace desde hacía dos años, una revelación que añade una capa extra a la despedida de este fenómeno culinario.

En una entrevista con The Hollywood Reporter, White confesó: “Sabía desde hace dos años cuándo y cómo iba a terminar”. Esta anticipación le permitió afrontar el adiós a Carmy y al proyecto de una manera gradual, asimilando poco a poco el cierre de una etapa que califica de “difícil” pero necesaria. No fue el único en sentir el peso de la despedida; sus compañeros Ayo Edebiri (Sydney) y Ebon Moss-Bachrach (Richie) también reconocieron la emotividad del final, aunque lo consideraron oportuno y satisfactorio para sus respectivos personajes. El ambiente en el set, “detallista, exigente y al mismo tiempo flexible”, será, según White, una experiencia difícil de reemplazar.

La quinta y última temporada de The Bear, compuesta por ocho intensos capítulos, ha apostado por una narrativa arriesgada: toda la acción transcurre en un solo día. Christopher Storer, creador y principal director de la serie, ha ejercido un control milimétrico sobre este desenlace, buscando un “tour de force” que exacerba tanto las virtudes como los defectos de la producción. La crítica, aunque reconoce el frenetismo y la tensión de una cocina que funciona a pleno pulmón, ha señalado que el final, si bien “emocionante”, no resulta “del todo satisfactorio”. La serie, que en sus últimas entregas ya venía apuntando a una coralidad total, convierte al restaurante mismo en el verdadero protagonista, dejando atrás los capítulos dedicados a personajes individuales que, admitámoslo, nos llegaron a emocionar de verdad.

En cuanto a los destinos de nuestros chefs, Carmy decide abandonar los fogones para iniciar una nueva etapa, mientras Sydney asume el liderazgo de la cocina y alcanza un merecido reconocimiento profesional. Richie, por su parte, emprende un viaje a Japón en busca de nuevas oportunidades. Cinco Globos de Oro y doce Emmys después, The Bear se despide, dejando un legado indiscutible en la televisión contemporánea. Sí, quizás ese último bocado no haya sido el más redondo para todos, ese cierre agridulce que te deja pensando, pero lo que es innegable es que la serie ha redefinido el drama culinario, nos ha sumergido en el caos y la pasión de una cocina como pocas veces se ha visto, y eso, amigos, es un plato que recordaremos por mucho tiempo. Storer, por cierto, ya tiene en marcha dos películas, así que no le perdamos la pista.