'Silo' se atreve a salir de su agujero y nos lanza a un thriller político que (quizás) necesitábamos
Amigos cinéfilos, o más bien, amigos de la buena televisión que no le tiene miedo a arriesgarlo todo, prepárense. Porque 'Silo', esa joya distópica de Apple TV+ que nos tenía pegados a la pantalla preguntándonos qué demonios pasaba bajo tierra, ha decidido que el misterio ya no es suficiente. Con su tercera temporada, que acaba de aterrizar en nuestras pantallas este 3 de julio, la serie ha pegado un volantazo tan drástico que algunos pensaron que Apple les había cambiado el canal sin preguntar. ¡Yost, qué jugada más perra!
Resulta que esta temporada no es solo una continuación; es una reinvención en toda regla. Olvídense de la caja de misterios post-apocalíptica de siempre. Ahora, 'Silo' se desdobla y nos sumerge en un thriller político de esos que te hacen sospechar hasta de tu propia sombra, con tintes de Tom Clancy y Robert Heinlein. Sí, así de ambicioso. Aproximadamente la mitad del metraje de esta nueva entrega nos arrastra a un Washington D.C. pre-apocalíptico, un salto temporal que nadie vio venir y que, según el showrunner Graham Yost, fue un "cambio divertido". Divertido para él, claro, para nosotros, los espectadores, fue un ataque al corazón televisivo. Pero, ojo, que el truco del dispensador de Pez, un "relicario" que conecta siglos, es la prueba de que no nos están tomando el pelo.
Del búnker a la capital: la doble vida de 'Silo'
La temporada 2 nos dejó con la heroica Juliette (la siempre espectacular Rebecca Ferguson) y el antagonista Bernard (Tim Robbins) en una situación más que peliaguda, con el Silo en plena rebelión y la "Salvaguarda" a punto de freír a todo el mundo. Pero la gran sorpresa, el giro de guion que te deja con la boca abierta, llegó al final de la segunda temporada: un flashback a un Washington D.C. anterior al fin del mundo. Ahí, un joven congresista Daniel (Ashley Zukerman) se encuentra con la periodista Helen (Jessica Henwick), quien, en lugar de una cita romántica, lo que quiere es sonsacarle información sobre una bomba sucia iraní. ¡Menuda primera cita, colega!
Esta tercera temporada, que arranca tres meses después de los eventos de la anterior, no solo resuelve la incógnita sobre la supervivencia de Juliette (sí, está viva, y la nombran alcaldesa, ¡qué ironía!) sino que nos presenta un panorama desolador. Bernard, aunque sobrevive al fuego, acaba en el cementerio gracias a Sims (Common). Y lo peor, nuestra querida Juliette ha perdido la memoria, alimentada con pastillas para que no recuerde ni su nombre ni la existencia de la "Salvaguarda" o de otros silos. Ahora, Camille (Alexandra Riley) y su marido son los que cortan el bacalao, mientras Juliette debe enfrentarse de nuevo a todos los misterios que la rodean, como si fuera una amnésica en un laberinto subterráneo. Kennedy (Rick Gomez) y Lukas (Avi Nash), desaparecidos en combate. ¡Esto no huele nada bien!
El villano tangible y el adiós de un grande
Pero no todo son misterios y amnesia. La tercera temporada también nos prepara para la gran revelación: el verdadero villano de 'Silo'. Y no, no es una máquina ni un concepto filosófico, sino un ser humano de carne y hueso, un tipo "tangible", como bien confirman Graham Yost y Rebecca Ferguson. De hecho, la cuarta temporada, que ya está grabada (¡estos de Apple van como motos!), será la batalla final entre Juliette y este gran antagonista. Yost, el creador, insiste en darle humanidad a este lobo, así que no esperen un malo de cartón piedra. Mis apuestas ya están hechas sobre quién podría ser de los nuevos personajes, pero me las callo, que luego me llaman spoiler.
Detrás de las cámaras, el director Michael Dinner (conocido por sus trabajos en 'Justified' y 'The Wonder Years') se ha subido al tren de 'Silo' desde la segunda temporada, aportando su visión a este complejo universo. Dinner, que también ha dirigido episodios de esta tercera entrega, como "Who Are You?" y "It's All Good", ha confesado que esta serie le ha permitido trabajar en la tradición de sus ídolos, directores de thrillers clásicos como Sydney Pollack y Francis Ford Coppola. Su experiencia en casi todos los géneros imaginables, desde la comedia hasta los westerns contemporáneos, promete que esta nueva dirección de 'Silo' no será un mero capricho, sino una evolución pensada y ejecutada con maestría.
Apple TV+ y la edad de oro de la ciencia ficción
Apple TV+ se está consolidando como el nuevo hogar de las series que arriesgan y que buscan volver a la edad de oro de la televisión, pero con un extra de ciencia ficción. Con joyas como 'Severance' y 'Pluribus' en su catálogo, 'Silo' es la punta de lanza de esta estrategia. La serie, adaptación de la saga literaria de Hugh Howey, ha sabido combinar intrigas políticas, misterios fundacionales y acción trepidante, convirtiéndose en uno de los títulos más exitosos de la plataforma.
Así que, si eres de los que disfrutan con una buena dosis de misterio, intriga política y ciencia ficción que te hace pensar, 'Silo' temporada 3 es tu veneno. Con 10 episodios, como sus predecesoras, y un nuevo capítulo cada viernes hasta el 4 de septiembre, tienes para rato. ¿Que si vale la pena? Pues claro que sí, perro. Es 'Silo', y aunque se reinvente, sigue siendo esa serie que te atrapa y no te suelta. Solo espero que no nos dejen con más preguntas que respuestas al final del túnel. Porque, sinceramente, ya estoy harto de finales abiertos.






